Can Mora de Dalt es un magnífico mirador sobre el mar y sobre el casco antiguo de Sant Vicenç de Montalt, uno de los pueblos mejor conservados del Maresme, a tan solo media hora de Barcelona y a cinco minutos de la playa.
El hotel ocupa una masía del siglo XV que albergó una granja familiar. Tras su restauración, se ha convertido en un lugar de descanso y desconexión, donde es posible disfrutar de los cuidados detalles por parte del personal. Lleva 18 generaciones perteneciendo a la misma familia. Se ha respetado al máximo la estructura centenaria de la casa, que cuenta con 11 amplias habitaciones con mucho encanto y equipadas con TV satélite, caja fuerte, secador, teléfono e internet.
Un patio con excelentes vistas actúa como distribuidor natural del recinto. Por él se accede a un jardín mediterráneo, en dos niveles, con una soleada piscina y diversidad de plantas y árboles autóctonos como jazmines, naranjos y limoneros.
El hotel no dispone de restaurante, pero en verano ofrece a sus huéspedes una reducida carta de productos de la zona para comer bajo demanda previa.
Uno de los valores añadidos del lugar es el silencio y la tranquilidad del entorno. Un lugar perfecto para leer, pasear y desconectar cerca de la ciudad.