Desde Can Mora de Dalt se divisa el mar y el casco antiguo de Sant Vicenç de Montalt, bonito y tranquilo pueblo a 35 km de Barcelona. El hotel ocupa una masía del siglo XV que albergó una granja dedicada al cultivo de verduras y hortalizas y a la cría de ganado. Ahora, tras su restauración, quiere ser un lugar de descanso, de trato amable y cuidados detalles de la mano de la familia, que desde hace 18 generaciones ha disfrutado y amado este lugar. Por ello, se ha respetado al máximo la estructura centenaria de la casa que cuenta con 11 amplias habitaciones con mucho encanto y equipadas con TV satélite, caja fuerte, secador, teléfono e Internet.
Un patio con excelentes vistas actúa como distribuidor natural del recinto. Por él se accede a un jardín mediterráneo, en dos niveles, con una soleada piscina y diversidad de plantas y árboles autóctonos como jazmines, naranjos, limoneros o almendros. El hotel no dispone todavía de restaurante, pero ofrecerá a sus huéspedes la posibilidad de una cesta de picnic para comer en la piscina o en la playa, o cenas privadas bajo demanda previa.
Uno de los valores añadidos del lugar será su galería de arte contemporáneo donde se presentarán unas cuatro o cinco exposiciones durante los meses de verano.